Finca partida o fragmentada
Una carretera, vía, canal o infraestructura puede separar partes que antes funcionaban como una única unidad.
Qué conviene revisar cuando solo afectan a una parte de su propiedad
Una expropiación parcial puede ocupar pocos metros y, aun así, cambiar de forma importante el terreno que conserva: accesos, continuidad, forma, riego, explotación o utilidad. No hace falta tener ya una oferta ni una valoración para revisar cómo puede quedar el resto.
No basta con mirar la franja expropiada. Hay que entender qué cambia en la parte que permanece en manos del propietario.
¿Todavía solo tiene un plano o un trazado? También puede ser útil revisarlo antes de que exista una cifra para identificar qué consecuencias puede tener sobre el resto.
No necesita conocer el término “demérito”. Lo importante es identificar qué parte se afecta y cómo puede quedar la propiedad después.
Conoce el proyecto o el trazado, pero todavía no tiene una valoración.
Quiere entender qué superficie se ocupa y qué consecuencias puede tener sobre el resto.
Quiere comprobar si la valoración contempla también el perjuicio sobre la parte no expropiada.
Puede enviarnos la documentación disponible y la identificamos en la primera revisión.
Es la pérdida de valor o utilidad que puede experimentar la parte de una finca que no se expropia como consecuencia directa de una expropiación parcial.
La parte ocupada o adquirida tiene su propia valoración. El demérito mira otra cosa: si la porción que sigue perteneciendo al propietario queda objetivamente peor por la actuación.
La Ley de Expropiación Forzosa contempla expresamente los perjuicios derivados de la expropiación parcial en el supuesto regulado por sus artículos 23 y 46, y la jurisprudencia ha reconocido la indemnización del demérito cuando existe una depreciación directa de la porción restante que puede justificarse.
Base general: Ley de Expropiación Forzosa, arts. 23 y 46, y doctrina jurisprudencial sobre depreciación de la finca restante.
El análisis depende del tipo de propiedad y del proyecto. Estas son algunas circunstancias que suelen requerir revisión.
Una carretera, vía, canal o infraestructura puede separar partes que antes funcionaban como una única unidad.
Puede aumentar la distancia, cambiar el punto de entrada o dificultarse el paso de vehículos, maquinaria o usuarios.
Una porción irregular, estrecha o poco funcional puede tener un aprovechamiento distinto al que tenía antes.
La afección puede alterar redes de riego, cierres, drenajes, pozos, caminos internos u otros elementos de la finca.
En fincas productivas debe analizarse si la configuración resultante afecta a la explotación o a su funcionamiento real.
Servidumbres u otras restricciones pueden condicionar el uso futuro de la parte que se conserva.
No hay una tarifa nacional que permita aplicar siempre el mismo porcentaje. Hay que explicar qué cambia y cómo repercute económicamente en la finca restante.
Superficie, forma, accesos, usos, explotación, instalaciones y demás circunstancias relevantes antes de la obra.
Qué porción permanece, cómo queda conectada, qué limitaciones aparecen y qué usos siguen siendo posibles.
La pérdida debe vincularse directamente a la expropiación o a la infraestructura y no a circunstancias ajenas al expediente.
Cartografía, mediciones, fotografías, accesos, explotación, riego o información urbanística pueden ser relevantes según el caso.
La pérdida económica debe razonarse con un método adecuado al bien y a las consecuencias concretas de la afección.
Hay que identificar en qué fase está la expropiación para saber dónde y cómo debe hacerse constar el perjuicio.
Importante: un porcentaje utilizado en otro expediente no demuestra por sí mismo el demérito de una finca distinta. La justificación debe adaptarse a la propiedad y a la afección concreta.
La Ley distingue entre la pérdida de valor del resto y una situación más intensa en la que conservar la parte no expropiada resulte antieconómico para el propietario.
La parte no expropiada se conserva, pero puede haber perdido valor, utilidad o aprovechamiento como consecuencia directa de la expropiación parcial.
El artículo 23 de la Ley de Expropiación Forzosa prevé que, si la conservación del resto resulta antieconómica por la expropiación parcial, el propietario pueda solicitar que la expropiación comprenda la totalidad de la finca.
La procedencia de una u otra cuestión depende del caso. Consultar artículo 23 LEF.
Esta parte solo aplica cuando en el expediente ya aparece una oferta, hoja de aprecio, justiprecio u otra cantidad.
Conviene separar el valor de la parte expropiada de cualquier perjuicio que pueda afectar a la parte que se conserva.
Hay que comprobar si la valoración estudia accesos, forma, continuidad, explotación, instalaciones o limitaciones posteriores.
Si aparece un demérito, interesa entender qué método, datos o porcentaje se han utilizado y si se adaptan a la finca.
Una propuesta, hoja de aprecio o resolución requieren actuaciones distintas. Primero hay que identificar la fase.
Puede enviarnos la documentación para una primera revisión gratuita antes de decidir qué hacer.
Es la pérdida de valor o utilidad que puede sufrir la parte no expropiada de una finca como consecuencia directa de una expropiación parcial.
No. Debe existir un perjuicio real sobre el resto de la finca y poder relacionarlo y justificarlo respecto de la actuación expropiatoria.
No existe un porcentaje general aplicable a cualquier finca. La cuantificación depende del perjuicio concreto, del tipo de bien y de la prueba disponible.
En determinados supuestos, el artículo 23 de la Ley de Expropiación Forzosa permite solicitar que la expropiación comprenda la totalidad de la finca. Es una cuestión distinta de valorar simplemente un demérito.
Puede ser relevante en distintos tipos de bienes si la expropiación parcial perjudica objetivamente la parte restante. El análisis debe adaptarse a la naturaleza y funcionalidad del inmueble.
No. Puede revisarse desde que conoce la afección o dispone de un plano, una notificación o cualquier documentación relacionada.
No necesita tener ya una valoración ni saber si existe formalmente un demérito. Envíenos la documentación que tenga y revisamos qué parte se afecta, cómo queda el resto y si podemos ayudarle con el expediente.
Si prefiere, deje sus datos y le contactaremos para saber qué documentación tiene.
Una infraestructura puede combinar expropiación definitiva, servidumbre, ocupación temporal, accesos y pérdida de valor del resto de la propiedad.
Este contenido se ha preparado con enfoque práctico para propietarios afectados por expropiaciones, servidumbres, ocupaciones temporales, hojas de aprecio y revisiones de justiprecio.