Criterio estratégico y relación con el cliente
Su trabajo es convertir la primera duda del afectado en una revisión útil y bien dirigida.
Raúl coordina la parte estratégica y comercial de Legalia para que cada propietario, empresa o afectado que contacta con la firma no reciba una respuesta genérica. En la práctica, esto significa ordenar la información inicial, identificar el tipo de afección y orientar el expediente hacia la revisión adecuada: expropiación definitiva, servidumbre, ocupación temporal, línea eléctrica, carretera, obra ferroviaria, suelo urbano o inmueble afectado.
Su papel es especialmente relevante en la primera fase, cuando el cliente todavía no sabe si debe firmar, esperar, presentar alegaciones, preparar una hoja de aprecio o pedir una segunda valoración. En ese momento, una mala orientación puede hacer que se pierda tiempo, que no se recopile documentación esencial o que se acepte una cantidad sin comprobar si existen perjuicios omitidos.
Relación con propietarios particulares
Muchos propietarios llegan con miedo, desconfianza o cansancio. Raúl impulsa una atención cercana, sin tecnicismos innecesarios, para que entiendan qué ocurre y qué pasos pueden dar.
Relación con empresas afectadas
En expedientes de empresas, fincas productivas, naves, locales o actividades económicas, la revisión debe contemplar no solo el suelo, sino también perjuicios operativos, accesos, actividad y continuidad del negocio.
Detección de oportunidades
La experiencia de Legalia muestra que muchas oportunidades de mejora aparecen en detalles concretos: superficies, accesos, ocupaciones temporales, servidumbres, edificaciones, cultivos, instalaciones, demoras o daños al resto de finca.