Planeamiento aplicable
Ordenación, uso pormenorizado, alineaciones, retranqueos y demás determinaciones que condicionan qué puede hacerse en la parcela.
En suelo urbano no basta con multiplicar la superficie por un precio por metro cuadrado. Estudiamos el planeamiento, la edificabilidad y el uso permitido, el aprovechamiento, el grado de urbanización, las cargas, las construcciones y el mercado para justificar un valor coherente con la situación real de la parcela.
Empiece por la situación del terreno
1 · SolarParcela lista para edificar
La parcela reúne o parece reunir condiciones para materializar el uso edificatorio previsto, aunque deben comprobarse parámetros, cargas y situación registral.
Comprobar valor del solar
2 · UsoResidencial, industrial o terciario
El uso permitido y la intensidad edificatoria condicionan directamente qué puede desarrollarse y qué referencias de mercado son comparables.
Revisar uso y edificabilidad
3 · UrbanizaciónUrbanización o cargas pendientes
Si faltan obras, cuotas, cesiones o actuaciones de urbanización, deben incorporarse al análisis antes de equiparar el terreno a un solar plenamente terminado.
Analizar cargas pendientes
4 · EdificadoTerreno con vivienda, nave o local
Cuando existen construcciones o instalaciones hay que separar y relacionar el valor del suelo con la realidad física, el uso y la situación de lo edificado.
Valorar suelo y construcciones
5 · CondicionantesForma, fachada o limitaciones
La geometría, fachada, accesos, servidumbres, protección, afecciones o condiciones de parcela pueden alterar el aprovechamiento efectivo y el valor.
Revisar condicionantes
6 · No está claroNo sé qué parámetros urbanísticos tiene
Con la ubicación, referencia catastral y documentación disponible podemos indicar qué planeamiento, uso y parámetros deben comprobarse.
Enviar documentaciónLa superficie es solo una variable. El valor cambia según el uso permitido, la edificabilidad, el aprovechamiento, la condición de solar o el grado de urbanización, las cargas, las construcciones, la forma de la parcela y las referencias de mercado realmente comparables.
Ordenación, uso pormenorizado, alineaciones, retranqueos y demás determinaciones que condicionan qué puede hacerse en la parcela.
La intensidad edificatoria y el aprovechamiento que pueda materializarse son claves para relacionar el suelo con su potencial económico real.
Residencial, industrial, terciario, dotacional u otros usos generan mercados y referencias distintas; no deben mezclarse comparables incompatibles.
La existencia de servicios, obras pendientes, cuotas, cesiones u otras obligaciones puede cambiar de forma sustancial el valor actual.
Geometría, frente de parcela, accesos, edificaciones, instalaciones, servidumbres y limitaciones pueden afectar al aprovechamiento efectivo.
Los comparables deben ser realmente homogéneos. Según la finalidad y las características del inmueble puede ser necesario complementar el contraste de mercado con otros métodos de valoración.
Partimos de la parcela concreta y de la finalidad del informe. Primero comprobamos su situación urbanística y física; después relacionamos esos datos con el mercado y con el método de valoración que resulte adecuado al encargo.
Localizamos parcela, superficie, referencia catastral, titularidad y documentación disponible.
Revisamos uso, ordenación, edificabilidad, aprovechamiento, alineaciones y condiciones urbanísticas relevantes.
Comprobamos servicios, accesos, grado de urbanización, construcciones, forma de la parcela y condicionantes físicos.
Analizamos cargas urbanísticas, servidumbres, cesiones, costes pendientes y demás circunstancias jurídicas relevantes.
Seleccionamos referencias comparables y, cuando corresponda, contrastamos el resultado con otros métodos adecuados a la finalidad del informe.
Documentamos la conclusión y explicamos qué factores sostienen el valor obtenido.
Dos parcelas cercanas pueden tener precios muy diferentes si cambia el uso, la edificabilidad, la condición de solar, las cargas, la fachada, la forma o el estado de las construcciones. Por eso evitamos aplicar un precio genérico por metro cuadrado sin estudiar primero la parcela.
No es necesario que usted conozca la edificabilidad ni interprete el planeamiento. Con la identificación del terreno y la documentación disponible podemos indicarle qué información urbanística y técnica debe revisarse para presupuestar el trabajo.
| Documento o dato | Qué permite analizar |
|---|---|
| Referencia catastral, plano o ubicación | Identificar parcela, superficie, geometría, fachada, accesos y relación con la ordenación urbana. |
| Escritura o nota simple | Contrastar descripción registral, titularidad y circunstancias jurídicas relevantes. |
| Ficha urbanística o normativa aplicable | Conocer uso, edificabilidad, aprovechamiento, alineaciones y condiciones de parcela. |
| Licencias, planos o información municipal | Contrastar situación edificatoria, usos autorizados, obras, servicios y condicionantes relevantes. |
| Cuotas, cargas o costes pendientes | Determinar obligaciones urbanísticas o económicas que todavía afecten al inmueble. |
| Finalidad de la valoración | Definir si el informe debe servir para venta, herencia, negociación, conflicto, procedimiento o conocimiento patrimonial. |
La terminología concreta depende de la normativa y del planeamiento aplicables. Desde el punto de vista de la valoración, lo importante es comprobar qué condiciones urbanísticas y materiales reúne realmente la parcela y qué obligaciones siguen pendientes.
La clasificación o situación urbana no permite por sí sola asumir un valor uniforme: deben revisarse uso, edificabilidad, urbanización y demás condiciones aplicables.
Cuando reúne las condiciones necesarias para el uso edificatorio previsto, el análisis puede centrarse con mayor precisión en el aprovechamiento y el mercado comparable.
Si quedan urbanización, gestión, cesiones, obras o cargas por cumplir, el valor debe reflejar esa situación en vez de equipararlo automáticamente a un solar terminado.
La expropiación tiene reglas y una finalidad distintas de una valoración patrimonial ordinaria. Si ha recibido una notificación, acta, oferta o requerimiento, conviene analizar el expediente y la normativa de valoración aplicable al justiprecio.
Con la referencia catastral, ubicación y documentación disponible podemos revisar el encargo y decirle qué información necesitamos para preparar un presupuesto.
Primero debe comprobarse la situación urbanística y física de la parcela. Uso, edificabilidad, aprovechamiento, grado de urbanización, cargas, construcciones, condicionantes y mercado pueden tener un peso distinto según el caso.
No necesariamente. Antes hay que comprobar si la parcela reúne las condiciones para materializar el uso edificatorio previsto y si existen actuaciones, cargas o costes pendientes.
No. Es un dato importante, pero debe interpretarse junto con el uso permitido, la forma de la parcela, la urbanización, las cargas, las construcciones y las condiciones concretas de aprovechamiento.
Sí. En ese caso definimos el alcance atendiendo a la necesidad de comparar bienes, adjudicar el terreno, calcular compensaciones o sostener una cifra frente a otros interesados.
Puede enviarnos la ubicación, referencia catastral y la documentación que tenga. Le indicaremos qué información urbanística debe comprobarse antes de preparar la valoración.
No necesariamente. Si la finalidad financiera exige una tasación homologada específica, debe indicarse desde el principio para utilizar el servicio que corresponda.
Depende de superficie, situación urbanística, construcciones, documentación, complejidad, finalidad y nivel de informe. Revisamos primero los datos básicos y facilitamos presupuesto antes de iniciar el trabajo.
Si el suelo tiene otra naturaleza o la valoración responde a una finalidad concreta, puede consultar la página específica correspondiente.