Qué se decide en cada fase
Bases provisionales y definitivas. Fijan el titular, la superficie y la clase de cada parcela. Contra las bases definitivas cabe recurso de alzada en un mes, y es la fase decisiva para la clasificación de sus tierras.
Proyecto. Muestra por primera vez la finca de reemplazo que correspondería a cada propietario. Es el mejor momento para pedir cambios en el lote.
Acuerdo de concentración. Fija el reparto definitivo. Cabe recurso de alzada en un mes y es la última oportunidad en vía administrativa.
Lo que no se recurre en su fase queda firme. Más detalle en cómo recurrir una concentración parcelaria.